miércoles, 1 de abril de 2009

Decrecimiento desde el punto de vista ecológico.

Decrecimiento

El decrecimiento es una corriente de pensamiento político, económico y social favorable a la disminución regular de la producción económica con el objetivo de establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, pero también entre los propios seres humanos.

Muchas organizaciones por el decrecimiento han adoptado como logo el caracol, en referencia a las palabras de Iván Illich sobre la Lógica del Caracol[1]

La conservación del medio ambiente, afirman, no es posible sin reducir la producción económica que sería la responsable de la reducción de los recursos naturales y la destrucción del medio que genera, que actualmente estáría por encima de la capacidad de regeneración natural del planeta. Además, también cuestiona la capacidad del modelo de vida moderno para producir bienestar. El reto estaría en vivir mejor con menos.[2]

Los partidarios del decrecimiento proponen una disminución del consumo y de la producción, permitiendo respetar el clima, los ecosistemas y los propios seres humanos. Esta transición se realizaría mediante la aplicación de principios más adecuados a una situación de recursos limitados: escala reducida, eficiencia, cooperación, durabilidad. En definitiva, y tomando asimismo como base la simplicidad voluntaria, buscan reconsiderar los conceptos de poder de adquisición y nivel de vida, es decir se opone completamente al desarrollo sostenible.

Sus defensores argumentan que no se debe pensar en el concepto como algo negativo, sino muy al contrario: cuando un río se desborda, todos deseamos que decrezca para que las aguas vuelvan a su cauce.

La 'economía del decrecimiento' versus la 'adicción al crecimiento'

Por una vida más frugal

Por Nicolas Ridoux

En el origen de la grave crisis actual hay una nueva manifestación de la desmesura, de la búsqueda infinita de omnipotencia. Las empresas y entidades financieras han estado persiguiendo obtener unos beneficios en crecimiento perpetuo. En esta búsqueda incesante del "cada vez más", los mercados existentes no bastaban, y hubo que crear mercados incluso donde no existían.

Las consecuencias de todo ello en la economía real serán por desgracia de amplio alcance, y afectarán especialmente a los más débiles. Como consecuencia de esta crisis, la mayoría de nuestros dirigentes, antes neoliberales, de repente parecen haber descubierto a Lord Keynes. Pues bien, ¿qué es lo que Keynes nos dice? "La dificultad no es tanto concebir nuevas ideas como saber librarse de las antiguas".

Eso es lo que pretende el movimiento del "decrecimiento", que propone una crítica constructiva, argumentada, pluridisciplinar, de rechazo de los límites que constriñen nuestras sociedades contemporáneas, para así poder liberarnos de ese "cada vez más". La filosofía del decrecimiento trata de explicar que en muchas ocasiones "menos es más".

¿Qué es exactamente lo que está ocurriendo en nuestros días? No estamos padeciendo una crisis sino un conjunto de ellas: crisis ecológica (energética, climática, pérdida de la biodiversidad, etcétera); crisis social (individual y colectiva, aumento de las desigualdades entre las naciones y en el seno de las mismas, etcétera); crisis cultural (inversión de valores, pérdida de referentes y de las identidades, etcétera); a lo que ahora se añade la doble crisis financiera y económica. Todas ellas no son crisis aisladas, sino más bien el resultado de un problema estructural, sistémico: cuyo origen está en la desmesura, en la búsqueda obsesiva del "cada vez más".

¿Qué se puede decir sobre la crisis económica desde el punto de vista de quienes somos "objetores al crecimiento"? Que nadie se equivoque, porque decrecimiento no es sinónimo de recesión. Tal como escribí hace más de dos años: "No hay que elegir entre crecimiento o decrecimiento, sino más bien entre decrecimiento y recesión. Si las condiciones ambientales, sociales y humanas impiden que siga el crecimiento, debemos anticiparnos y cambiar de dirección. Si no lo hacemos, lo que nos espera es la recesión y el caos".

Ahora hemos entrado en recesión, pero que nadie se confunda, no en una sociedad de "decrecimiento". Para empezar, no hemos cambiado nuestra organización social, y en la actual organización todas las instituciones y mecanismos redistributivos se nutren de la idea del crecimiento. En una sociedad así, cuando el crecimiento falta, la situación es inevitablemente dramática. El decrecimiento es algo totalmente distinto. Significa crecer en humanidad, esto es, teniendo en cuenta todas las dimensiones que constituyen la riqueza de la vida humana.

El decrecimiento no es un crecimiento negativo, ni propugna tampoco una recesión ni una depresión; sería ridículo tomar nuestro sistema actual y ponerlo del revés y de esa manera intentar superarlo. El decrecimiento supone que debemos desacostumbrarnos a nuestra adicción al crecimiento, descolonizar nuestro imaginario de la ideología productivista, que está desconectada del progreso humano y social. El proyecto del decrecimiento pasa por un cambio de paradigma, de criterios, por una profunda modificación de las instituciones y un mejor reparto de la riqueza.

Es claro que el crecimiento económico pretende aliviar la suerte de los más desfavorecidos sin tocar demasiado las rentas de los más ricos, para no enfrentarse a su reacción política. En ese sentido, el decrecimiento pasa necesariamente por una redistribución (restitución) de la riqueza.

En un mundo de recursos limitados, las cosas no pueden crecer de manera indefinida. Por eso, "la objeción al crecimiento" habla de la necesidad de compartir, el regreso de la sobriedad, en particular para aquellos que sobreconsumen. Hacemos nuestras estas palabras de Evo Morales, presidente de la República de Bolivia, que el 24 de septiembre de 2008 afirmó en la Asamblea General de las Naciones Unidas: "No es posible que tres familias tengan rentas superiores a la suma de los PIB de los 48 países más pobres (...) Estados Unidos y Europa consumen de media 8,4 veces más que la media mundial. Es necesario que bajen su nivel de consumo y reconozcan que todos somos huéspedes de una misma tierra".

Hay que acabar con la idea de que "el crecimiento es progreso" y la condición sine qua non de un desarrollo justo. El crecimiento es adornado por sus defensores con todas las virtudes, por ejemplo en materia de empleo. Sin embargo, como dijo Juan Somavia, director general de la OIT, en su informe de enero de 2007: "Diez años de fuerte crecimiento no han tenido más que un leve impacto -y sólo en un pequeño puñado de países- en la reducción del número de trabajadores que viven en la miseria junto con sus familias. Así como tampoco ha hecho nada por reducir el paro". En efecto, los beneficios empresariales han sido tan enormes que ni siquiera un crecimiento fuerte ha podido crear empleo, de ahí la persistencia del paro. La recesión agrava brutalmente este problema. Pero es ilusorio pensar que, para que todo el mundo tenga trabajo, lo que hay que hacer es restaurar el crecimiento económico y aumentar cada vez más las cantidades producidas; esta sobreproducción no tiene ningún sentido, no consigue el pleno empleo y, encima, compromete gravemente las condiciones de supervivencia del planeta.

Volvamos a Keynes, aunque no el que relanza las economías desfallecientes gracias a la intervención del Estado, sino al que escribía en sus Perspectivas económicas para nuestros nietos (1930) que sus nietos (es decir, nuestra generación) deberían liberarse de la coacción económica, trabajar 15 horas semanales y tender a una mayor solidaridad que permitiese compartir el nivel de producción ya alcanzado. No hacerlo así, según él, nos llevaría a caer en una "depresión nerviosa universal".

La filosofía del decrecimiento hoy dice que debemos trabajar menos para vivir mejor. No tener la mira puesta en el poder adquisitivo (que a menudo es engañoso y reduce al hombre a la única dimensión de consumidor), sino buscar el poder de vivir. Se trata de cambiar la actual organización de la producción y repartir mejor el trabajo: utilizar los beneficios obtenidos para que todos trabajen moderadamente y todas las personas tengan un empleo. Esta reorganización debe ir acompañada de una revisión de las escalas salariales. No es aceptable que algunos empresarios ganen varios centenares o miles de veces más el salario de sus propios trabajadores.

Reducir la cantidad de trabajo permitiría asimismo que pudiésemos llevar una vida más equilibrada, que nos realizáramos a través de cosas que no sean la sola actividad profesional: vida familiar, participación en la dinámica del barrio, vida asociativa, y también actividad política, práctica de las artes...

Un modo de vida más frugal, que se tomara en serio los valores humanistas y tuviese en cuenta la belleza, conduciría a producir menos pero con mejor calidad. Una producción de calidad pide habilidad y tiempo, y ofrecería empleos numerosos y más gratificantes. Supone no recurrir sistemáticamente a la potencia industrial (exige sobriedad energética) lo cual mejoraría la necesidad de fuerza de trabajo (como se observa al comparar la agricultura intensiva, muy mecanizada, gran consumidora de petróleo pero parca en mano de obra, con la agricultura biológica). De esta manera, quizá también se pudiese equilibrar mejor trabajo intelectual y trabajo manual, y combatir al mismo tiempo la epidemia de obesidad que padecen nuestras sociedades demasiado sedentarias.

Devolver el protagonismo a la persona, restaurar el espíritu crítico frente al modelo dominante del "cada vez más" y abrir el debate sobre nuestra forma de vivir y sus límites, saber tomarse tiempo para mantener una relación equilibrada con los demás, ése es el camino que propone la filosofía del decrecimiento. Se trata de sustituir el crecimiento estrictamente económico por un crecimiento "en humanidad". Es una tarea estimulante, un desafío que merece la pena intentar.

jueves, 26 de febrero de 2009

Conceptos y Entidades

Forcem

La Fundación para la Formación Continua (FORCEM) gestionó la Formación Profesional Continua en España [1992-2004], que junto a la Formación Profesional Reglada y la Formación Profesional Ocupacional integraban el Sistema de Formación Profesional en España.

La misión de la Formación Profesional Continua era proporcionar a los trabajadores ocupados la formación que necesitasen a lo largo de su vida laboral, aportándoles conocimientos y experiencias adecuadas a las necesidades demandadas en cada momento por las empresas y el mercado laboral en general.

FORCEM se fusionó en el año 2004 con la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo, fundación estatal encargada de la gestión del nuevo subsistema de Formación en el Empleo en vigor desde 2007.


Tripartismo

Tripartismo es el término que se utiliza para referirse a un cierto tipo de organización y procedimientos de concertación entre tres sectores: los gobiernos, las organizaciones de empleadores, y los sindicatos. El origen del tripartismo debe ubicarse en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), institución internacional gobernada por representantes de los gobiernos, empleadores y trabajadores de cada uno de los países miembros.


Presupuestos Generales del Estado

Presupuestos Generales del Estado es el nombre que recibe el presupuesto público en España. Son preparados anualmente por el Ministerio de Economía y Hacienda (Secretaría General de Presupuestos y Gastos, a través de tres direcciones generales: Dirección General de Presupuestos, Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas y Dirección General de Fondos Comunitarios)[1] y aprobados en fase de proyecto en el Consejo de Ministros. El Gobierno los presenta ante el Congreso de los Diputados, que vota en primer lugar su admisión genérica o las enmiendas a la totalidad, que de prosperar suponen su devolución al gobierno. Superado ese trámite, la capacidad de alteración por enmiendas parciales está sujeta a la no alteración del equilibrio presupuestario. Posteriormente pasan al Senado, que hace una segunda lectura, pero cuya capacidad de alterarlos es muy limitada, con una última remisión al Congreso.


Fondo Social Europeo

El Fondo Social Europeo (FSE) es el principal instrumento financiero de la Unión Europea para fomentar el empleo en los Estados miembros y promover una mayor cohesión económica y social. El gasto del FSE representa aproximadamente el 10% del presupuesto total de la UE.

El FSE forma parte de los Fondos Estructurales de la UE, cuya financiación se destina a mejorar la cohesión social y el bienestar económico en todas las regiones de la Unión. Los Fondos Estructurales son instrumentos financieros de redistribución que contribuyen a mejorar la cohesión dentro de Europa, ya que concentran el gasto en las regiones menos desarrolladas. Concretamente, las ayudas del FSE pretenden respaldar la creación de un mayor número de puestos de trabajo y la mejora de las condiciones laborales dentro de la UE. Para ello, el fondo cofinancia proyectos nacionales, regionales y locales que mejoran los niveles de empleo, la calidad de los trabajos y las posibilidades de integración en el mercado laboral en los Estados miembros y sus regiones.


Recualificación

Se define como la acción de actualizarse en las materias que han salido recientemente relacionadas con la formación que tuvo hace tiempo y cuyos conceptos no se conocían por aquel entonces, debido a la evolución constante de los mismos a través de la investigación.

Estudiando estos nuevos conceptos, el individuo es apto para trabajar en la industria a un nivel más alto, ya que conoce las nuevas tecnologías existentes y está al día en todo lo concerniente a su sector laboral.


Competitividad

La competitividad empresarial significa lograr una rentabilidad igual o superior a los rivales en el mercado. Si la rentabilidad de una empresa, en una economía abierta, es inferior a la de sus rivales, aunque tenga con qué pagar a sus trabajadores, proveedores y accionistas, tarde o temprano será debilitada hasta llegar a cero y tornarse negativa.

jueves, 5 de febrero de 2009

Ciclo Formativo de Equipos Electrónicos de Consumo

Electricidad y Electrónica

Equipos Electrónicos de Consumo

Duración: 2000 horas.

Plan de Formación

En el centro educativo, a través de una formación teorico-práctica. Los contenidos se agrupan en los siguientes módulos profesionales:

  • Equipos de sonido.
  • Equipos de imagen.
  • Sistemas electrónicos de información.
  • Equipos microinformáticos y terminales de telecomunicación.
  • Administración, gestión y comercialización en la pequeña empresa.
  • Relaciones en el Entorno de Trabajo.
  • Calidad.
  • Electrónica digital y microprogramable.
  • Electrónica general.
  • Instalaciones básicas.
  • Formación y Orientación Laboral.

En empresas, al finalizar la formación en el centro educativo, completándola y realizando actividades propias de la profesión:

  • Formación en Centros de Trabajo (F.C.T.).

Competencias Profesionales

Este profesional será capaz de:

  • Instalar y mantener equipos electrónicos de sonido.
  • Instalar y mantener equipos electrónicos de T.V. y vídeo.
  • Instalar y mantener equipos electrónicos microinformáticos y terminales de telecomunicación.
  • Realizar la Administración, gestión y comercialización en una pequeña empresa o taller.

Puestos de Trabajo que puede desempeñar

  • Técnico reparador de equipos de sonido.
  • Técnico en instalaciones de sonido.
  • Técnico reparador de receptores de radio, T.V. y equipos afines.
  • Técnico de ordenadores y equipos auxiliares.
  • Instalador montador de equipos telefónicos y telemáticos.
  • Reparador de instalaciones telefónicas.
  • Reparador de electrodomésticos.
Características, detalles y contenido de todos los módulos que se estudian en el Ciclo, con los conocimientos que se deben tener al finalizar el mismo, en PDF.

jueves, 29 de enero de 2009

Electrónica en el Parque Tecnológico de Andalucía

Relación de empresas dedicadas a la electrónica en el PTA.

Dogor Electronics S.L.
Actividades:
Montaje en cadena de placas electrónicas y electromecánicas con componentes SMD.

jueves, 22 de enero de 2009

Cartuja 93

Cartuja 93 se consolida día a día como el primer foco empresarial, científico y tecnológico de la provincia de Sevilla y uno de los parques científicos y tecnológicos europeos de mayor envergadora. Según el estudio Inventario y evaluación tecnológica de las empresas y entidades instaladas en el Parque Científico y Tecnológico Cartuja 93, elaborado por octavo año consecutivo por el Instituto Andaluz de Tecnología (IAT), el recinto albergaba a 31 de diciembre de 2007 (últimos datos disponibles) 341 entidades, entre empresas, servicios públicos de I+D+I, centros de investigación científica, centros de tecnología, universidades, escuelas de negocio y centros de formación.




Empresas Instaladas

Antiguo pabellón de Marruecos, utilizado actualmente como sede de la "Fundación Tres Culturas"
Antiguo pabellón de Puerto Rico, utilizado actualmente como edificio de "Correos y Telégrafos"

Cartuja 93 alberga más de 300 empresas de Tecnologías Avanzadas, Servicios Avanzados y Servicios Generales. Los principales sectores de actividad presentes en el Parque Científico y Tecnológico son:

  • Telecomunicaciones e Informática
  • Biotecnología
  • Biomedicina
  • Agroalimentación
  • Aeroespacio
  • Energía
  • Medio Ambiente
  • Tecnologías Sanitarias

Estas son algunas de las empresas presentes en Cartuja´93:

SHS Consultores, MP Corporación, INERCO, Grupo Tecnológica, SADIEL, SODEAN, ISOTROL




jueves, 20 de noviembre de 2008

Centrales Hidráulicas y de Ciclo Combinado.

Datos facilitados por Endesa sobre las características de las centrales hidroeléctricas y de ciclo combinado y su localización en el mapa.


Emplazamiento de Centrales de Ciclo Combinado en España


Esquema de Central de Ciclo Combinado


Emplazamiento de Centrales Hidroeléctricas en España


Esquema de Central Hidroeléctrica.